El Psico-maquillaje

Siouxsie

La palabra maquillaje viene del francés maquiller, de la jerga teatral del siglo XIX, donde su significado estaba ligado a la aplicación de cosméticos en el rostro bien sea o para adecuarlo a la iluminación o para obtener una caracterización. Luego, la palabra se generalizó, y hoy en día se la utiliza para describir la acción de aplicar maquillaje en el rostro o cuerpo ya sea para fines estéticos o artísticos.

Si vamos un poco más allá de las máscaras, y analizamos los motivos por los cuales las mujeres se “maquillan”, estoy segura que la gran mayoría dirá que lo hace para “sentirse mejor”. Y si nos sentimos mejor, estamos involucrando a los sentimientos, y éstos vienen del alma.

Si lo vemos desde ese punto de vista, el maquillaje no es para el rostro, sino más bien para el alma, por lo que yo lo definiría como psico-maquillaje por la raíz etimológica “psyche” que significa alma.

En la sociedad se ha subestimado siempre al maquillaje y a los cosméticos, considerándolos superfluos, banales, frívolos, para personas materialistas o snobs. Pero nadie se ha puesto a pensar en el favorable impacto emocional que pueden tener en una persona.

Es impresionante la forma en la que el psico-maquillaje puede mejorar la calidad de vida de alguien que por ejemplo, sufra de alguna enfermedad de la piel como vitíligo, tenga cicatrices provocadas por quemaduras, o que esté atravesando por una quimioterapia. O de aquel que tiene un lunar estrambótico en una parte visible de su cuerpo. El impacto del psico-maquillaje puede ser enorme, y positivo.

Estas personas pueden mejorar su autoestima, ya que al mejorar su autoimagen, mejora la proyección que tienen hacia el resto de personas, logrando mayor aceptación en una sociedad esclava de la imagen, que juzga siempre por las apariencias.

Según Maslow, una de las necesidades básicas del hombre, antes de alcanzar la autorrealización, es el sentido de pertenencia. El psico-maquillaje contribuye a que las personas satisfagan esa necesidad, logrando la aceptación de los que los rodean, aceptándose primero ellos mismos, gracias a que la imagen que ven reflejada en el espejo les agrada y cumple con las expectativas que el ideal de belleza de su cultura les ha impuesto.

¡Cómo algo tan sencillo y trivial como el maquillaje: un corrector, una base, un rubor, un lápiz de cejas o unas pestañas postizas, pueden convertir el dolor y frustración en alegría, el rechazo en aceptación, y una realidad  dolorosa en una llevadera, haciendo una GRAN diferencia entre el ANTES y el DESPUÉS!

¿Aún piensas que el maquillaje es algo superficial, sin importancia?

Danos tus comentarios

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

w

Connecting to %s